Wednesday, September 06, 2006

Suicidio

Esa tarde finalmente decidí hablar al respecto con mi clón. Preparé unos cafés, unas tostadas y lo senté frente a mí.

-"¿Qué se siente ser yo?" le pregunté
-"Ud debería saberlo..."
-"Es que a veces no sé lo que siento, ni quién soy. Un día creo saberlo pero al poco tiempo ya no estoy tan seguro..."

Era verdad, creía conocerme como todos o casi todo creemos conocernos, para luego volver a perderme en el laberinto de mi mente. Por ejemplo, ¿para que mierda quería yo un clón? ¿Compañía? No...¿Servidumbre? Tampoco, una empleada doméstica me hubiese costado más barato...mucho más barato.
Tal vez fuera para poder cumplir mis sueños frustrados por los compromisos de la vida, sí, tal vez fuera eso. No sería yo quien lograra esas metas, pero luciría como yo, pensaría como yo...sería y no sería yo....
Que triste.

-"¿Te gusta tu vida, nuestra vida?" le pregunté mientras me llevaba un cigarrillo a la boca.
-"Sí, creo que sí" me respondió dando vuelta la cara para que yo no viera la desilución en sus ojos.
Aspiré el tabaco mientras largaba mi próxima pregunta.
-"¿Tienes planes?"
-"Sí, los mismos que tú..."
-"¿Y por qué no sales a hacerlos realidad, o al menos intentarlo...?"
-"No sé, tal vez no quiera dejarte solo...dejarme solo...eres la única persona que me entiende"

Así era, la única persona que me entendía, que me contenía, era mi clón, era yo y viceversa. Apagué lo poco que me quedaba del cigarillo contra el fondo vacío de mi taza de café, dándo de esta forma por terminada la conversación.

-"¿Te animas a pasarme el diario que está detrás tuyo?" le pregunté entrecerrando los ojos.
En el momento que mi clón se dio vuelta le clave el cuchillo de la mantequera en la nuca, viendo como su cuerpo se desplomaba y se movía nerviosamente en el piso.
Lo rematé sin piedad.
No podía permitir que alguien más sufriera mi vida, incluso yo o una versión de mí.

Me llevé las manos a la cabeza y suspiré, acababa de cometer asesinato, o tal vez una nueva forma de suicidio...Difícil saberlo, son tiempos modernos.

Tuesday, September 05, 2006

7000 kms

Elías vomitó.
Dos.
Tres veces.

Apoyado con un brazo extendido contra la blanca pared de almohadillas se maldijo por su propia estupidez. ¿Como podía haber sido tan ingenuo?

Todo había comenzado dos días atrás, mientras compraba verduras en el almacén del pueblo.

-Buenas tardes - le dijo un hombre vestido de blanco, de corta estatura, con gafas y prominente calvicie.
-Buenas tardes - respondió Elías con mirada inquisitiva.

-Verá ud, estamos trabajando en un proyecto en nuestro laboratorio, tal vez lo haya visto en la TV...estamos clonando animales.

-¡Oh sí! - exclamó Elías emocionado - ¡Han logrado clonar un elefante!
-No, no - se excusó nerviosamente el científico con un mueca que intentaba ser una sonrisa - Ese logro es del Dr. Samaro, en Boston. Nosotros simplemente estamos clonando pequeños animales para el consumo humano. Ud sabe, pollos, cerdos, etc.
-Bien, ¿y en que puedo ayudarlo...?
-Hemos hecho muchas pruebas en animales, ratas sobre todo. Las hemos alimentado con animales clonados y hemos tenido un resultado muy positivo. Como consecuencia de esto decidimos que era tiempo de dar el sigiuente paso y probar estos alimentos en humanos...

Elías lo miró con duda, cruzó los brazos y se echó hacia atrás instintivamente.

- Estamos buscando gente que desee ofrecerse voluntariamente para los experimentos - continuó el Dr. - Si ud está interesado le podemos ofrecer cierta ayuda económica.

Esta es la oprtunidad, la oprtunidad que estabas esperando - pensó Elías. Habían pasado ya casi 3 meses desde que le habían embargado la granja, y no estaba dispuesto a perder todo lo que había logrado durante tantos años de trabajo y esfuerzo.

-Entonces..... ¿dice Ud. que no hay riesgos para mi salud? - preguntó Elías
-Bueno, riesgos hay siempre, tal véz alguna pequeña molestia estomacal, pero no más que eso - respodió el científico riendo para restarle importancia.



-Alguna pequeña molestia estomacal - se lamentó Elías mientras vomitaba por cuarta vez en menos de 5 minutos. Los dos días pasados habían sido un infierno, había expulsado su comida mas de 38 veces, o al menos fue en ese número cuando decidió detener el conteo.
Una gota de sudor le corrió por la frente y surcó su cara hasta caer en la viscoza materia depositada en el piso. Al fondo del cuarto había un gran espejo que ocupaba toda la pared. Elías sospechaba -en realidad sabía - que detrás de ese espejo los científicos monitoreaban todo lo que le sucedía. No le importaba, ya nada le importaba entre tanto dolor, sufrimiento y aislamiento. Había pasado 2 días encerrado en el pequeño cuarto blanco sin ventanas, 2 días desde que le habían servido un manjar de Pato a la Naranja, pollo estofado y variedad de jamones y quesos.

Un animal - pensó - no soy más que un animal para ellos-. Vomitó otra vez mientras caía de rodillas sobre su propios desechos.

42 grados Celsius - dijo un científico al otro del otro lado de espejo. - Su temperatura corporal ha llegado a los 42 grados, su presión arterial es irracional y su piel...¿hás visto su piel? preguntó inexpresivamente

Elías sentía como la piel se le ponía cada vez más tirante. La sangre le hervía y el corazón le palpitaba descontroladamente. La cabeza le estaba por estallar y ya no sentía las extremidades de su cuerpo. De pronto la piel comenzó a quebrarse y Elías se depellejó en tiras desde las muñecas hasta los hombros dejando la carne al desnudo. Los huesos comenzaron a quebrarse provocando gritos fruto de un dolor que nunca imaginó que sentiría. A los pocos minutos Elías - o lo que quedaba de el- estaba tendido en el suelo, quieto. Muerto.

-¡Maldición!- exclamó el científico - ¡Otra vez lo mismo! Dos días más de investigación a la basura. ¡Si continuamos así nos quedaremos sin fondos para la investigación y Samaro nos habrá vencido otra vez!....Llama a Seguridad para que dispongan del cadaver, ya inventaremos alguna historia para tapar este desastre.



A 7000 kms de ahí, en un frío laboratorio, precisamente dentro de un cuarto de almohadillas blancas, un elefante vomitaba por primera vez...

Sunday, September 03, 2006

El Clón

Oliver se disponía a cerrar la puerta de su hogar preparándose para su paseo dominical cuando escuchó el grito de alegría.
-¡Hermano!"

Oliver miró por sobre su hombro para ver a una figura de pié detrás de él.

-"Disculpe" dijo Oliver, "pero Ud. no es mi hermano, es mi Clón".
-"¿Cómo puedes decir eso?" respondió la figura (de ahora en más "El Clón")
-"Así es" replicó Oliver
-"No, no, soy tu hermano"
-"Yo no tengo hermanos, lo siento"
-"¿No recuerdas los baños en la laguna, de chicos, mientras el Sol rajaba la tierra? Los paseos por la granja?" respondió El Clón.
-"Lo siento, pero esas no son más que memorias mías, que Ud comparte ya que Ud soy Yo, pero por alguna razón ha desdoblado su (mí) personalidad para crear un compañero virtual, en este caso: yo (o Ud.)
-"¿Por que haces esto?" preguntó El Clón ya con un notorio dejo de tristeza en su rostro.
Oliver decidió cortar por lo sano, darse media vuelta y comenzar su marcha. El Clón lo seguía detrás a pocos pasos con nuevas preguntas e interrogantes, con un notorio estado de enojo e indignación que comenzaban a inquietar a Oliver.

Los grito de El Clón llamaban la atención de los demás transeúntes más no la de Oliver quién hechó a correr por la calle con el fín de escapar del maldito Clón, el cual en un estado de excitación inexplicable corría detrás de el. Al llegar a la esquína un automóvil embistió a El Clón, causándole la muerta instantánea.


Esa noche Oliver tuvo dificultades para dormir, ya qué notó que su Clón era rubio y alto, mientras que él era bajo y de tez morena....sin embargo la respuesta era simple:
No era un Clón, era su hermano.

Resurrección

Los dos científicos se miraban cansinamente a las caras, uno de cada lado de la mesa. Habían tenido su época de apogeo, habían revolucionado la ciencia como hasta entonces se conocía....pero ya no llamaban la atención como antes. Lo que había comenzado como un experimento con ratas de laboratorio había continuado con la "resurrección" de varias figuras históricas por medio de la clonación. Elvis, Einstein, Nietzche, Freud, Poe, Beethoveen, todos habían vuelto a la vida gracias al accionar de ellos dos, pero ya nadie los recordaba. Lo que habían comenzado como "una causa por el futuro de la humanidad" no era más que una manera de inflar sus propios egos...y lo sabían.

-Debemos clonar a alguien o algo que vuelva a revolucionar el mundo, que nos vuelva a poner sobre el tapete - dijo el primer científico
-Si,¿pero a quién? ¿¿Hitler?? Llamaría la atención, es cierto, pero las protestas nos hundirían. ¿Genghis Khan? Moriríamos apenas abra los ojos...¿Ghandi? ya lo hemos hecho.
- Jesús Cristo - dictaminó el primer científico friamente
-¿Jesús.....Cristo...? ¿¿Acaso hás perdido la cordura??
-No, ¿te imaginas lo que lograríamos? ¡Estaríamos nuevamente en la cima del mundo! Todos hablarán de nosotros, pasaremos a la historia por siempre¡Habremos clonado al mismísimo hijo de Dios! ¡Seremos, somos todopoderosos!
-No, no, es una locura, no hay de donde sacar las muestras de ADN, no hay manera de comenzar el proceso...por otro lado, te olvidas que soy ateo....
-Está el Manto sagrado con el que lo envolvieron luego de la crucificción..
-Pues tiene una dudosa procedencia, y si mal no recuerdo, no pasó las pruebas de carbono 14...Además la Iglesia jamás autorizaría el experimento.
-Autorizar, Autorizar ¡Ja! - exclamó el primer científico - ¡Como si alguien nos hubiera autorizado cuandocomenzamos el proyecto! ¿O no recuerdas que en un principio tuvimos que trabajar a escondidas?

El segundo científico apoyó los codos sobre la mesa y depositó la cabeza sobre sus manos.

-Me niego - respondió tajantemente - ¡Me niego!
-Bien ¡Si prefieres podemos cambiar de religión! ¿Que tal si clonamos al Dalai Lama? ¿Te imaginas? ¿Dos Dalai Lama conviviendo en la misma época? ¡Terminaríamos con los dogmas, las falsas religiones, demostraríamos lo imposible! Un Dios único e irrepetible viviendo en dos cuerpos al mismo tiempo! ¿O acaso prefieres a Buda....? ¡Oh, esto será maravilloso! - gritó el científico extasiado.

El científico notaba como la sed de fama y poder transformaba lentamente a su compañero... ¿Valía la pena destruir años de cultura, terminar con la esperanza de muchas, muchísimas personas tan solo por el placer de aparecer fugazmente en algunas portadas de revistas? ¿Podían acaso carecer tanto de moral? ¿Podían terminar con la esperanza del mundo por el bajo precio de la fama?

No lo pensó dos veces, buscó una aguja hipodérmica, y mientras el otro científico se extasiaba con sus visiones de fama sintió el pinchazo en el cuello.

- ¿¿Qué has hecho?? -preguntó con ojos indcrédulos - ¿¿Qué has hecho??
- No puedo permitirlo...de verás que no, de todas maneras, no te preocupes

El aire llegó al corazón segundos depués y el primer científico cayó pesadamente al piso, con los ojos abiertos y la mirada extraviada. Lentamente sintió como todos sus órganos vitales se apagaban.

- No te preocupes - repitió el segundo científico mientras ponía el cuerpo de su colega en una camilla.

Presionó tres botones, reprogramó la memoria y movió tres palancas de colores. Extrajo sangre de su colega muerto y luego lo metió en el incinerador para borrar las huellas del crimen...de todas maneras nadie preguntará por el, pensó. Sus esposas se habían llevado a sus hijos con ellas y sus nuevas familias, habían perdido todo cuando la fama los abandonó, cuando se gastaron sus últimos dolares en licor y mujeres baratas.


Me quedaré solo - razonó mientras miraba la aguja que contenía el rojo fluído - Me quedaré solo....


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Al tercer día se levantó de la silla en la cual había estado meditando entredormido e inyectó uno de los embriones del salón de experimentos. Al cabo de unas horas su colega abría -lentamente- sus ojos nuevamente.

-¿... que sucedió? preguntó el primer científico con la voz entrecortada.
-Nada, te has desmayado....continuemos nuestra conversación....

Saturday, September 02, 2006

Norberto

Norberto se aprestaba a salir hacia la Ópera con su esposa y sus dos hijos cuando el teléfono comenzó a sonar. No esperaba llamado alguno por lo tanto decidió no atender, pero ante la insistencia de su esposa no tuvo más remedio que hacerlo.

-"¿Hola?"
-"¿Hablo con el Sr. Norberto Xcvfgd?", preguntó una cálida vóz al otro lado del tubo.
-"Así es ¿con quién tengo el gusto?"
-"Mi nombre es Catrina, lo estoy llamando desde la oficina principal del Zóologico de Clones..."

El Zoológico de Clones....Ya habían pasado tres años desde la última visita y Norberto ya casi no recordaba su existencia.

"Deseabamos comentarle que Norberto II últimamente ha estado muy hostíl hacia los guardias. El psicólogo del pabellón sugirió que Ud lo venga a visitar cuanto antes.", terminó Catrina

-"Me estaba por ir a la Ópera con mis esposa y mis hijos", se excusó Norberto mientras miraba en un espejo lo bien que le quedaba ese Smoking alquilado.

-"Cuanto antes" volvió a repetir la operadora.
-"Mi esposa ha estado esperando este momento por mucho tiempo..." comenzó a decir Norberto cuando la operadora lo interrumpió

-"O tendremos que sacrificarlo esta noche"


Norberto miró su reloj pulsera, tal vez tuviera tiempo de hacerle una breve visita a Norberto II antes de partir hacia la Ópera.

Quince minutos y varias promesas después, Norberto, su enojada esposa y sus dos hijos se dirigían hacia el Zoológico de Clones, era de noche y la carretera estaba más congestionada y peligrosa de lo habitual. Sin embargo a los pocos minutos ya estaban ingresando al pabellón de Norberto II. Debido a lo delicado del caso el zoológico abrió sus puertas fuera de horario para Norberto y su familia.

En el momento que ingresaban Norberto divisó a un flaco, sucio y desarreglado Norberto II echado en el piso. Para completar el cuadro un guardia le alcanzaba un trozo de carne cruda por medio de una vara a través de las rejas.


-"Esto es inhumano!" gritó un enfurecido Norberto, sin dar crédito a lo que veían sus ojos.
-"No són humanos, son clones" respondió una fría vóz detrás de el.
"Felicia Bnjhultr" se presentó la mujer mientras estiraba su mano en un saludo, "Directora del Zoólógico", agregó.

El Zoológico de Clones, un negocio que había sido un boom años atrás, un negocio en el cual pagando una pequeña suma uno podía tener su propio clón e ir a visitarlo con parientes y amigos en el momento que deseara. Era más que nada una forma de demostrar que se contaba con el dinero para hacerlo, que se estaba en la cresta de la ola. Pero como todo boom, toda moda pasajera, el Zoológico de Clones había perdido clientes, interés, y presupuesto. Los clones, flacos, desgarbados y solitarios presentaban un cuadro Dantesco.

-"Me lo llevo" dijo Norberto ante la atónita mirada de su esposa.
-"Me temo que eso es imposible, el ministerio..." comenzó a decir la directora
-"Me lo llevó y son mis últimas palabras" replicó Norberto, "Si debe ser a la fuerza, a la fuerza será."
-"Bien, tal vez podamos llegar a un acuerdo dado lo especial del caso, pero nadie, NADIE, debe saber que un clón anda suelto por la ciudad, nadie en el mundo entero" dijo fríamente Felicia, "O Ud y su familia pagarán por su torpeza".

Treinta y cinco minutos después la familia Xcvfgd y su clón salían del zoológico.

-"Hay algún lugar en especial al que quieras ir?" preguntó Norberto a su clón mientras ponía el motor de su vehículo en marcha.
-"Sí....."
"A la Ópera" contestó Norberto II mientras el automóvil se alejaba velózmente por la carretera.